
Saldaña —formado en Santander a finales de la década de 1960— adoptó el formato de trío vocal e instrumental en un momento en el que la música pop se encontraba plenamente consolidada dentro del panorama musical español. Sus integrantes procedían de otras formaciones de la escena cántabra, aportando la experiencia adquirida en proyectos anteriores.
Uno de sus componentes más destacados fue Miguel Gutiérrez Aduriz, que había formado parte de Los Golpes en su primera etapa y posteriormente de Los Alacranes. Junto a Javier Saldaña y Antonio G. Martínez, emprendió una nueva etapa musical caracterizada por una inquietud poco frecuente en aquellos años: la composición de un repertorio propio.
Entre sus canciones destacó «Yolanda», una composición que alcanzó cierta popularidad dentro del circuito de actuaciones en el que se desenvolvía el grupo y que llegó a convertirse en su tema más representativo.
Aunque la trayectoria de Saldaña fue breve, constituye un ejemplo de las numerosas formaciones surgidas en Cantabria durante aquellos años, impulsadas por la afición y el entusiasmo de jóvenes músicos que contribuyeron a enriquecer la escena musical regional, aun cuando muchas de ellas tuvieron una existencia efímera.