
Azabache —formado en 1971 por iniciativa de dos músicos santanderinos, Fernando Errea y José Manuel Palacios— surgió en un momento en el que comenzaban a consolidarse en España las influencias del soul y el rhythm & blues. Desde sus inicios, la formación se orientó hacia este estilo, en una línea próxima a la desarrollada por grupos como Los Canarios, lo que les permitió diferenciarse dentro del panorama musical de la época.
La actividad del grupo adquirió pronto una dimensión nacional, con actuaciones a lo largo de distintos puntos del territorio español, donde lograron una notable acogida. En Cantabria, su debut tuvo lugar en la Sala Pilé de Renedo, ampliando posteriormente su presencia a locales como La Belle Époque y Royal 70, en Santander.
En el ámbito discográfico, el grupo llegó a grabar en los estudios Movieplay de Madrid, aunque, por razones que no han trascendido, el material registrado no llegó a publicarse, quedando este episodio como una oportunidad no materializada dentro de su trayectoria.
El año 1973 marcó un punto de inflexión en la evolución de Azabache, con una importante reestructuración interna. La formación prescindió de la sección de viento por motivos económicos, reduciéndose a un quinteto en el que Fernando Errea permaneció como único miembro de la etapa inicial. A partir de entonces, el grupo quedó integrado por Ángel Lanza al bajo eléctrico, Vicente San Emeterio en la guitarra solista, Maite como vocalista, Mario Gómez Calderón en los teclados y el propio Fernando Errea a la batería.
Con esta configuración, la actividad del grupo se centró principalmente en actuaciones dentro del ámbito regional y zonas próximas, incluyendo Cantabria, Bilbao, Burgos y Oviedo.
A lo largo de su trayectoria, Azabache contó con la participación de músicos de notable relevancia en el panorama nacional. Entre ellos destacan Joséchu Rodríguez, quien había sido bajista del grupo catalán Máquina; Vicente Lledó, vinculado a artistas como Daniel Velázquez, Tino Casal, Agua Viva o Luciana Wolf; así como Mario Gómez Calderón, miembro de Bloque e Ibio, y Vicente San Emeterio, guitarrista de la formación Quijote.
En 1981 se produjo una nueva reorganización en la estructura del grupo. Vicente Lledó sustituyó a Vicente San Emeterio en la guitarra, Yosu Trueba asumió los teclados en lugar de Mario Gómez Calderón, y Fernando Álvarez reemplazó a Ángel Lanza en el bajo, mientras que la cantante Maite abandonó la formación.
Ese mismo año, durante una actuación en Burgos, el grupo fue contratado por un representante para actuar en el Hotel Canarias, en Maspalomas, lo que supuso una nueva etapa dentro de su trayectoria profesional.